martes, marzo 13

La Herida...

Mordí la fruta envenenada
Y fui herida donde más dolía
Me robaron la fe, la esperanza
El suelo temblaba bajo mis pies
Me guiaron por la noche fría
Para hundirme en un mar oscuro
Desde el fondo, entre el fango,
No podía emerger y respirar
Pero hoy me he mirado al espejo
Y por fin, me he reconocido
Me perdono, te perdonaré
Dame tiempo, pero olvídame
Cuando deje que el sol me acaricie
Mi cuerpo y mi alma serán uno
No habrá miedo, sólo certidumbre.
Y podré abrazar, sin miedo a morir.


¿Imaginas una herida incurable que te permitiera crecer?

El maestro le dijo: “Aunque para ello primero tendrás que reconocerla. Admitir que dentro de ti, en algún lugar, hay un miedo que has tratado de tapar, de ocultar o incluso de compensar…”
Y añadió: “¿Por qué no consideras esa herida como un don? 
Difícilmente encontrarás en esta vida a un maestro más poderoso.”


domingo, marzo 11

Requiem for My N8

Ahora que ya tú no estás aquí 
siento que no te di lo que esperabas de mí.
No sé en que estaba pensando 
cuando te dejé caer al vacío... 
Todo ocurrió tan rápido...  
Se oyó un breve estallido metálico.. 
y tus luces se veían agonizantes...
Si hubieses despertado conmigo a la mañana siguiente,
pero ya habias dejado de existir...
YO... Te extraño... 
Nos pasabamos horas divagando en la red por las noches,
editando fotos, escuchando música, 
viendo nuestras películas ... 
Cuantos recuerdos...
No estuvimos demasiado tiempo juntos, 
pero cada día, imagen o sonido que compartiste conmigo 
me hiciste sonreir ... y también me hiciste feliz.
No te voy a reemplazar... 
Soy responsable de que ya no estés junto a mi... 
Espero que un día seas mío otra vez ...




sábado, marzo 10

Cuando sea grande, ayer..


This is all so clear..


Lobo feroz (revisitando caperucita roja) by La Rata Gris

Los lobos no tenemos nombre, nos acompañan adjetivos que nos definen e intentan diferenciarnos a los unos de los otros. Somos salvajes, sanguinarios, voraces, brutales y crueles entre otros muchos miedos. Pero nos cuelgan el apellido y luego nos confunden entre todos. Yo soy el lobo feroz, en realidad uno de tantos, y esta es la historia de siempre, mi leyenda. Se ha contado tantas veces, se ha hablado tanto de ella, que ya ha dejado de ser verdad. Son habladurías, estupideces, cuentos para antes de ir a dormir.
Caperucita era una presa fácil, tan roja en mi bosque de marrones y verdes. Se paraba a cada instante a mirar las nimiedades de las flores, cantaba y silbaba como si provocase mi hambre… yo tenía tanta que me la hubiese comido de un solo bocado, aún así fui paciente. Espere mi turno, a tenerla en casa de la abuelita, alejada del camino y del cazador. Me creí muy listo pero ella lo fue más. Todo aquel mostrarse, el llevarme por la senda de las prisas me dejo a merced del trampero. Ella fue el cebo y yo mordí sus tiernas carnes llenas de veneno. Cuando me quise dar cuenta estaba en una jaula, en dirección a un zoo en el que exhibir mi ferocidad. Allí me convertí en el malo.
Mi estomago seguía rugiendo por que le diera algo y los niños estaban lejos y apetitosos. Sus madres les advertían sobre mi, me provocaban tras las rejas sin acercarse lo suficiente.
Aquella historia me había hecho tanto daño, la había escuchado tantas veces que empecé a asumirla. Lloraba cada vez que intentaba cazar algo. No importaba la trampa que me habían tendido, las mentiras que contasen para justificarse. Yo las conocía y aún así me sentía culpable por necesitar comer. Les pedí que me atasen, que me lanzasen en una bolsa, con el estomago lleno de piedras, a un río profundo para no tener que seguir sufriendo. Pero mi pena no era importante, ellos seguían necesitando un enemigo sobre el que contar sus victorias y volvieron a alimentarme…

LaRataGris

 

Agradecimientos:
A La Rata Gris por los ánimos y por dejarme leerte... 
No dejes de escribir.

El enemigo interno



Nasrudin vio a un hombre sentado a la orilla de un camino, con aire de absoluta desolación.
-¿Qué es lo que le preocupa? – quiso saber.
- Amigo mío, no encuentro nada interesante en esta vida. Tengo suficiente dinero como para no tener que trabajar, y estaba viajando para ver si encontraba alguna cosa curiosa en este mundo. Sin embargo, todas las personas que me he ido encontrando no me han enseñado nada nuevo, logrando que mi apatía se hiciera incluso más aguda.
»En fin: puedo decir sin ningún miedo que, a pesar de todo lo que he hecho, no he conseguido encontrar la paz que buscaba.
En ese mismo instante, Nasrudin agarró la maleta del hombre y salió corriendo por el camino. Como conocía la región, rápidamente consiguió distanciarse cortando por algunos atajos a través de los campos y las colinas.
Cuando se alejó lo suficiente, dejó otra vez la maleta en mitad del camino por donde el viajero acabaría pasando, y se escondió detrás de una roca. Media hora después apareció el hombre, que se sentía más miserable que nunca por haberse cruzado con aquel ladrón.
Nada más divisar la maleta, corrió hasta ella y la abrió, sin aliento. Al comprobar que su contenido estaba intacto, miró al cielo lleno de alegría, y le dio gracias al Señor por estar vivo.
“Algunas personas sólo entienden el sabor de la felicidad cuando consiguen perderla”, pensó Nasrudin, espiando la escena.


Fuente: Warrior of The Light

Comprendiendo al enemigo: El enemigo externo..

El lector Murali, de la India, cuenta la historia de una niña que resolvió subir a lo alto de una montaña para visitar a su abuela. Llovía a cántaros, soplaba un viento helador, y los truenos retumbaban constantemente.
Cuando estaba a punto de llegar a su destino, sintió que algo le rozaba los pies. Miró hacia abajo, y vio que era una serpiente.
- Me estoy muriendo – le dijo la serpiente -. Hace mucho frío y no hay nada que comer en esta montaña. Por favor, ¡protégeme! Ponme bajo tu abrigo, salva mi vida, y me convertiré en tu mejor amiga.
A pesar de la tempestad, la niña se detuvo y comenzó a reflexionar. Observó la piel dorada y verde de la serpiente, y se dijo a sí misma que nunca había visto nada tan hermoso. Pensó en la envidia que les entraría a sus amigos de clase al aparecer con una serpiente que la defendería de toda amenaza. Finalmente, dijo:
-Está bien. Voy a salvarte, porque todos los seres vivos merecen cariño.
La serpiente se hizo así amiga de la niña, asustando en el colegio a las personas agresivas, y haciéndole compañía en los días solitarios. Hasta que cierta noche, mientras la niña estaba haciendo los deberes de casa, sintió un dolor agudo en el pie derecho. Al mirar hacia abajo, descubrió a la serpiente, que la había mordido.
-¡Eres venenosa! – gritó - ¡Voy a morir en seguida!
La serpiente nada dijo.
- ¿Por qué me has hecho esto? ¡Yo te salvé la vida!
- Ese día, cuando te agachaste para salvarme, sabías que yo era una serpiente, ¿o no?
Y, lentamente, se alejó arrastrándose.

Fuente: Warrior of The Light

Pushing Me Away

Te mentí
De la misma forma que siempre lo hago
Esta es la última sonrisa
Que fingiré por el motivo de estar contigo

(Todo se cae a pedazos, hasta la gente que nunca se enoja eventualmente se cae)

El sacrificio de ocultarse en una mentira
(Todo tiene que terminar, pronto encontrarás que estamos fuera de tiempo para mirarlo desenvolver)
El sacrificio nunca es conocido.

Por qué nunca me alejé

Por qué jugué conmigo mismo de esta forma
Ahora veo que lo que me pruebas me empuja lejos
He intentado que me gustes
También hacer todo lo que querías
Esta es la última vez
Asumiré la culpa por la causa de estar contigo

Estamos fuera de tiempo, así es como encontraremos como todo se desenvuelve

El sacrificio de ocultarse en una mentira
Estamos fuera de tiempo, así es como encontraremos como todo se desenvuelve
El sacrificio nunca es conocido

viernes, marzo 9

De regreso...

"Desde el momento en que uno tiene vida interior, ya esta llevando una doble vida".